Todos los años se elabora un calendario cuyo tema principal
es el de las niñas del colegio St´Patricks en Turkana como otro medio para
recaudar fondos durante el mes de diciembre para este cuarto colegio.
Este año, se nos dio la posibilidad de inventarlo entre
cuatro compañeros para así estar más involucrado con este proyecto. Y yo me
ofrecí voluntaria.
Esto suponía un gran desafío y una responsabilidad enorme
porque el calendario era una de las cosas más esperadas y que más se vendía
durante el día del rastrillo y tenía que quedar perfecto y a la vez ser
original.
Se nos aportó un CD con las fotos de teníamos que utilizar,
pero como no concordaba con la idea que teníamos nosotras para el calendaría
preguntamos si podíamos cambiar las fotos por otras que también eran de las
niñas, y se nos dio el visto bueno.
Esto conllevaba una gran planificación organización que nosotras no hicimos. Este
proyecto se nos presentó a mediados del mes de noviembre y había que entregarlo
a principios de diciembre. Nuestro olvido y la falta de presión externa hizo
que este proyecto no saliese como queríamos que hubiera salido. Al no habernos
organizado no pudimos ver un borrador del calendario ya que lo dimos muy
próximo al día del rastrillo que era el día donde se iban a vender. Esta
presión hizo que un pequeño fallo de calidad en la foto no se pudiese arreglar
por lo que se tuvieron que cambiar las fotos a las del CD que se nos entregó al
principio.
Este cambio no se nos informó por lo que el día anterior al
día del rastrillo se nos enseñó el calendario y nada de lo que nosotras
habíamos elaborado con ilusión estaba plasmado. Esto derivó a una desilusión y
tristeza grandísima ya que nuestro pequeño granito de arena se había esfumado
en solo segundos.
En ese momento yo no pensaba que parte del error había sido nuestro, pero con el paso de las semanas aprendía que la organización y la
planificación eran vitales para este proyecto y fue algo que nosotras no
hicimos. Fue un gran aprendizaje el que saqué de esto aunque me tuviese que
llevar una gran desilusión.
Al final, con ayuda de la Fundación, se pudo hacer varias
impresiones del calendario que nosotras habíamos realizado lo que nos produjo
una gran alegría.











